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viernes, 18 de septiembre de 2015

EL EXTRAÑO CASO DE LOS FUNCIONARIOS MUTANTES.


Reconozco que tengo miedo, vamos que estoy acojonao, tengo que realizar algunas gestiones en diversos organismos y oficinas públicas y solo de pensarlo me dan escalofríos y como vulgarmente se dice no me llega la camisa al cuerpo, os preguntareis ¿por qué? voy a tratar de explicarlo.

Últimamente se está produciendo entre los funcionari@s del estado español un extraño y preocupante cambio de personalidad y conducta, más que un cambio es una mutación, es como una enfermedad extremadamente contagiosa, no sé si será por culpa de un virus desconocido para la ciencia, o la contaminación del agua o el aire, quizás sea la radiación nuclear, o como dice mi vecina la Paquita, ¡eso va a ser cosa de los extraterrestres seguro! creo que las autoridades sanitarias deberían tomar cartas en el asunto de una manera rápida y eficaz, es una verdadera pena que ya no esté al frente del ministerio de sanidad la Sra. Ana Mato, lo solucionaría en un momento como solucionó lo del Ébola. Yo por mi parte no pienso pisar ni de lejos ningún edificio oficial ni rozar a un funcionari@ hasta que no se me ofrezcan garantías de que no es contagioso, que estoy mu pero que mu asustao.

De este problema me di cuenta hace ya varios días escuchando a nuestro presidente y otros relevantes políticos del PP. Como todos recordamos, hace casi cuatro años coincidiendo con la llegada del gobierno del PP y su programa de recortes, derechos y libertades, no paraban de machacarnos día y noche por prensa, radio y televisión, lo rematadamente mal@s  malísim@s que eran l@s funcionari@s, eran más mal@s que la quina, eran como un furúnculo en el culo,  eran unos privilegiad@s sin conciencia, vag@s, insolidari@s, un@s pan aguaos que no merecían ni el aire que respiraban, había que bajarles el sueldo, quitarles la paga y días libres, ellos el gobierno del PP se encargarían de poner en su sitio a esa caterva de miserables.  

Pero fíjate tú qué casualidad que coincidiendo con que faltan poco más de tres meses para las elecciones generales, los funcionari@s sufren una transformación, más que una transformación yo diría que una mutación, o un milagro y de la noche a la mañana sufren un cambio radical, ya no son un@s vag@s, ahora trabajan duro, ya no son un@s egoístas, ahora son un@s sufrid@s servidores-as públic@s, ya no son un@s insolidari@s, sino una muy buena gente que ha sabido sacrificarse por el bien común. 

Seguro que ahora es mucho más fácil comprender mi miedo, l@s funcionari@s españoles-as se han convertido en una especie de doctor Jekyll y míster Hyde y a eso yo solo le encuentro una explicación, la de la contaminación o el virus maligno, bueno miento hay otra explicación, pero es mucho más terrible y espantosa todavía que la primera. La de que l@s funcionari@s no sean diferentes de a cualquier otro colectivo de trabajadores-as de este país y entre ell@s halla buen@s y mal@s, list@s y tont@s, solidari@s y egoístas, trabajadores-as y vag@s, porque eso significaría que el gobierno de este país con su presidente a la cabeza estaría compuesto por una panda de mentirosos compulsivos, manipuladores sin vergüenza, de dudosa ética y moral deficiente, que no dudan en utilizar al colectivo de funcionari@s como chivo expiatorio cuando se sienten fuertes, poderosos, y cobardes, pelotas y serviles hasta la nausea, devolviéndoles parte de lo quitado injustamente con tal de conseguir un puñado de votos, cuando se encuentran cerca unas elecciones generales y se siente débil ante la seria posibilidad de perderlas.

Como yo soy por naturaleza muy bien pensado y confiado me inclino por la primera opción, ¿la del virus? ¡No! Yo prefiero la de mi vecina la Paquita. ¡La de los extraterrestres coño!

viernes, 11 de octubre de 2013

Miguel Ángel Rodríguez, los funcionarios y mi ojo izquierdo

Lunes 30 de Septiembre, Jota ve en el telediario de la noche a Miguel Ángel Rodríguez sentenciar: hay que bajar un 30% el sueldo a los funcionarios, o mejor aún, hay que echar a la calle al 30% de los funcionarios, ¿por qué? le interroga el locutor, porque todos los días el 30% de los funcionarios falta al trabajo, responde, y practica constantemente al absentismo laboral, hay que echarlos!.

Para quién no sepa quién es Miguel Ángel Rodríguez, le diré que éste individuo es militante del PP, fue portavoz del gobierno de José Mª Aznar, también es el que tras la muerte de varías jóvenes aplastadas en el concierto de Madrid Arena, dijo que todos los asistentes estaban drogados y borrachos,... poco tiempo después de hacer éstas declaraciones fue denunciado y detenido por la policía municipal de Madrid, por chocar con su coche contra 4 vehículos estacionados en la C/Doctor Velasco, y dar una tasa de alcohol en sangre de 1,02 gramos por litro, a eso en mi barrio le decimos estar borracho como una puta cuba, con semejantes antecedentes las afirmaciones de éste individuo sobre los funcionarios no acabaron de convencer a Jota, que levantándose del sillón dijo a su compañera: hasta mañana me voy a la cama.

Martes 1 de Octubre, 8 de la mañana, suena el despertador, Jota se levanta y cómo todas las mañanas se asea y se pone las gafas, leche! exclama, que sucias están, no veo nada, se las quita las limpia y vuelve a colocárselas, coño no son las gafas!, con el ojo izquierdo veo borroso, una especie de niebla, y un garabato negro que se mueve constantemente, que mosqueo!, tendré que ir al médico, se dice.

Nueve de la mañana, Jota sale de su casa y se dirige al bar dónde desayuna todos los días, toma café y una tostada, sale a la calle, el Centro de Salud de la Seguridad Social está justo al lado, entra, en la máquina que hay en la entrada introduce su tarjeta sanitaria y pide cita para su doctora, en la pantalla aparecen varías opciones de horario para ese día, se decide por las 17:00, pulsa el botón y por la ranura sale impreso un papelito con dicha hora, y el nombre de la doctora.

Cinco menos cuarto de la tarde, Jota entra en el Centro de Salud, busca la consulta que le corresponde, y se sienta a esperar que le llamen, mientras espera le da por recordar las palabras de Miguel Ángel Rodríguez, y se pregunta a sí mismo, ¿y si mi doctora no hubiera venido? ¿y si fuera del 30% que falta al curro? que putada! y yo con el ojo echo polvo, es que no veo nada! maldito garabato!.

De pronto se abre la puerta de la consulta, sale la doctora y pronuncia el nombre y el apellido de Jota, menos mal, piensa él, ésta funcionaria no es absentista, pasa a la consulta se sienta y la doctora le pregunta ¿qué le pasa?, Jota le cuenta que con el ojo izquierdo ve borroso y tiene manchas negras en movimiento, vamos que ve menos que un pez frito en una tartera, la doctora coge una especie de linterna y abriendo el ojo de Jota dice, yo no aprecio nada anormal, pero por los síntomas que vd. me cuenta lo mejor es que le examine un oftalmólogo, bien dice Jota, me pide vd. la cita o la tengo que pedir yo, no dice la doctora, le tienen que ver ya, hoy mismo, descuelga el tfno., y pregunta dónde está el oftalmólogo de urgencia más cercano, cuelga el tfno., y le dice a Jota, en el hospital de Móstoles, tome éste informe y vaya ya, cuánto antes, cuándo pueda pásese por aquí y me cuenta que le han dicho.

18:55, Jota entra por la puerta de urgencias del hospital de Móstoles, y se dirige a admisión, vaya aquí también los dos administrativos que se encargan de gestionar el ingreso de pacientes, están en su puesto de trabajo, estos funcionarios tampoco son absentistas y no paran de atender al numeroso personal que llena la sala, cuándo le toca a Jota le piden la tarjeta sanitaria y le dicen espere un momento por favor, aproximadamente 5 minutos después llaman a Jota, pase por aquí gracias, ¿qué le pasa? pregunta la enfermera, es la encargada de hacer la primera valoración de los pacientes, y de derivarlos a las distintas especialidades, afortunadamente tampoco ha faltado a su puesto de trabajo, lo hace con eficacia y rapidez, Jota le entrega el informe de su doctora, la enfermera lo lee atentamente, y dice muy bien, pase a la sala de espera, le llamarán por megafonía.

Jota se sienta, y mientras espera que le llamen, piensa... y si el oftalmólogo de urgencias es un absentista? y si hoy no ha venido a su trabajo? mira que si Miguel Ángel Rodríguez tiene razón!, el sonido del altavoz le devuelve a la realidad, ...,clin, clin, clin, Jota pase por favor, Jota empuja la puerta batiente y se encuentra de frente con una joven doctora, que le pregunta su nombre y le hace pasar a una consulta llena de aparatejos, lo primero es hacer la típica prueba de las letras en la pared, con el ojo derecho no hay problema, lee hasta las más pequeñas, pero con el ojo izquierdo no pasa de la segunda línea, la doctora coge un frasquito, dice abra el ojo, le echa un par de gotas y le dice, espere aquí un rato a que le hagan efecto, y se marcha., cojonudo dice Jota! ahora si que no veo nada de nada!.

Transcurridos 10 minutos la doctora vuelve, le dice a Jota que se siente frente a una máquina,  apoye la barbilla y la frente, no se mueva, un haz de luz blanca entra en el ojo mientras la doctora mira desde el otro lado de la máquina, se levanta y dice descanse, espere por favor, sale de la consulta y vuelve al poco rato acompañada de otro doctor, (otro funcionario que al parecer hoy tampoco ha faltado a su trabajo y no practica el absentismo), hace a Jota repetir la postura, nuevamente la luz entra en el ojo, y él mira desde el otro lado a través de la lente mientras comenta su compañera, pues si efectivamente, es eso tenías razón, apaga la máquina y le dice a Jota, tiene vd. un desgarro importante en la retina que es necesario fotocoagular con láser, de no hacerlo corre el riesgo de tener un desprendimiento de retina, y eso sería mucho más grave, Jota un poco acojonado pregunta, cuándo vengo a hacérmelo? el oftalmólogo responde ahora mismo, aquí, es urgente.

Le hace pasar a otra sala dónde hay una máquina parecida a la anterior, y dice otra vez, siéntese y apoye la barbilla y la frente, no se mueva, le echa unas gotas de anestésico, le introduce en el ojo una especie de lente, apaga la luz y el ojo de Jota empieza a recibir una serie de fogonazos verdes, pasados unos minutos se enciende la luz, y el doctor dice, ya está, por hoy no podemos hace más, mañana por la mañana vaya vd. a su hospital de zona con éste informe para completar el tratamiento.

Son las 22 horas cuándo Jota sale por la puerta del hospital de Móstoles, con el ojo resentido e irritado, pero contento, porque gracias a unos funcionarios de la sanidad pública madrileña, la doctora de medicina de familia, los administrativos, las enfermeras y los especialistas que le han atendido, su ojo se encuentra a salvo, y camino de casa va pensando que tal vez cuándo Miguel Ángel Rodríguez reclamaba el despido del 30% de los funcionarios se había vuelto  pasar con el alcohol, o que sea un facha bocazas, O AMBAS COSAS A LA VEZ.

En los días sucesivos en el hospital de Fuenlabrada, a Jota le han repetido el mismo tratamiento con la misma profesionalidad y buen trato, hasta el punto de encontrarse prácticamente restablecido, más convencido y decidido que nunca a defender lo público.

PD: Todo lo aquí relatado es rigurosamente cierto y me ha pasado a mí, a Bipolar, porque yo soy Jota, ya veis... doble personalidad que tiene uno, y esa es la razón de que haya tenido abandonado este blog, pero ¡YA HE VUELTOOOOOO!.

Mientras escribo esto, veo en televisión una toma del salón de plenos del Palacio de las Cortes, más de un tercio de los escaños de los señores diputados están vacíos, me hago ésta pregunta ¿serán sus señorías unos vagos que practican el absentismo laboral? ¿tendríamos que despedir al 30%?, no sé se lo tendré que consultar a Miguel Ángel Rodríguez, aunque me temo que me va a salir el whisky por un pico.