Reconozco que tengo miedo, vamos que estoy acojonao, tengo
que realizar algunas gestiones en diversos organismos y oficinas públicas y
solo de pensarlo me dan escalofríos y como vulgarmente se dice no me llega la
camisa al cuerpo, os preguntareis ¿por qué? voy a tratar de explicarlo.
Últimamente se está produciendo entre los funcionari@s del
estado español un extraño y preocupante cambio de personalidad y conducta, más
que un cambio es una mutación, es como una enfermedad extremadamente contagiosa,
no sé si será por culpa de un virus desconocido para la ciencia, o la
contaminación del agua o el aire, quizás sea la radiación nuclear, o como dice
mi vecina la Paquita, ¡eso va a ser cosa de los extraterrestres seguro! creo
que las autoridades sanitarias deberían tomar cartas en el asunto de una manera
rápida y eficaz, es una verdadera pena que ya no esté al frente del ministerio
de sanidad la Sra. Ana Mato, lo solucionaría en un momento como solucionó lo
del Ébola. Yo por mi parte no pienso pisar ni de lejos ningún edificio oficial
ni rozar a un funcionari@ hasta que no se me ofrezcan garantías de que no es
contagioso, que estoy mu pero que mu asustao.
De este problema me di cuenta hace ya varios días escuchando
a nuestro presidente y otros relevantes políticos del PP. Como todos
recordamos, hace casi cuatro años coincidiendo con la llegada del gobierno del
PP y su programa de recortes, derechos y libertades, no paraban de machacarnos
día y noche por prensa, radio y televisión, lo rematadamente mal@s malísim@s que eran l@s funcionari@s, eran más
mal@s que la quina, eran como un furúnculo en el culo, eran unos privilegiad@s sin conciencia,
vag@s, insolidari@s, un@s pan aguaos que no merecían ni el aire que respiraban,
había que bajarles el sueldo, quitarles la paga y días libres, ellos el
gobierno del PP se encargarían de poner en su sitio a esa caterva de
miserables.
Pero fíjate tú qué casualidad que coincidiendo con que
faltan poco más de tres meses para las elecciones generales, los funcionari@s
sufren una transformación, más que una transformación yo diría que una
mutación, o un milagro y de la noche a la mañana sufren un cambio radical, ya
no son un@s vag@s, ahora trabajan duro, ya no son un@s egoístas, ahora son un@s
sufrid@s servidores-as públic@s, ya no son un@s insolidari@s, sino una muy buena
gente que ha sabido sacrificarse por el bien común.
Seguro que ahora es mucho más fácil comprender mi miedo, l@s
funcionari@s españoles-as se han convertido en una especie de doctor Jekyll y míster
Hyde y a eso yo solo le encuentro una explicación, la de la contaminación o el
virus maligno, bueno miento hay otra explicación, pero es mucho más terrible y
espantosa todavía que la primera. La de que l@s funcionari@s no sean diferentes
de a cualquier otro colectivo de trabajadores-as de este país y entre ell@s halla
buen@s y mal@s, list@s y tont@s, solidari@s y egoístas, trabajadores-as y vag@s,
porque eso significaría que el gobierno de este país con su presidente a la
cabeza estaría compuesto por una panda de mentirosos compulsivos, manipuladores
sin vergüenza, de dudosa ética y moral deficiente, que no dudan en utilizar al
colectivo de funcionari@s como chivo expiatorio cuando se sienten fuertes,
poderosos, y cobardes, pelotas y serviles hasta la nausea, devolviéndoles parte de
lo quitado injustamente con tal de conseguir un puñado de votos, cuando se
encuentran cerca unas elecciones generales y se siente débil ante la seria
posibilidad de perderlas.
Como yo soy por naturaleza muy bien pensado y confiado me inclino por la primera opción, ¿la del virus? ¡No! Yo prefiero la de mi vecina la Paquita. ¡La de los extraterrestres coño!
