Para entender hasta dónde llega la barbarie de ésta fiesta medieval y absurdamente sanguinaria bastan dos párrafos de las reglas que la rigen:
-Capítulo IV: Todo torneante tiene derecho a embadurnarse con la sangre del toro.
-Capítulo V: Que se otorgue al lancero que haya dado muerte los testículos y el rabo para que los suba dicho lancero prendidos en su lanza.
Unos datos para terminar: el toro de la vega está declarado fiesta de interés turístico, y por tanto subvencionado con el dinero de todos, el ayuntamiento de Tordesillas se gastará este año 140.000 € en toros.
Las fiestas relacionadas con los toros suponen un gasto en todo el estado español de 564 millones de € (según datos de la fundación Altarriba).
La fiesta de los toros se financia con dinero de todos, una fiesta que rechaza o no interesa nada al 72,1 % de los españoles (según la consultora Gallp).
