viernes, 29 de mayo de 2015

ESTAMOS DE ENHORABUENA

Mientras desayunaba esta mañana en un bar de mi barrio y ojeaba un diario entre las constantes y cotidianas (nunca normales) noticias sobre guerras, crímenes, atentados y demás atrocidades varias, han llamado gratamente mi atención dos noticias de las que te reconcilian un poco con la especie humana, te hacen encarar el día con otro ánimo y te hacen creer que no todo está perdido.

La primera es la de que la católica y protestante Irlanda, a legalizado el matrimonio homosexual, eso quiere decir que en el mundo unas cuantas miles de personas más, ya no van a ser y sentirse mar(j)ginadas por su forma de sentir el amor, que las parejas en todas sus variables, van a tener los mismos derechos y obligaciones, o lo que es lo mismo que hoy el mundo es un poco más justo y si es más justo es más feliz. Si no estoy en un error Irlanda es el país número 21 en el mundo, que ha legalizado el matrimonio entre personas del mismo sexo, faltan muchos ya lo sé, pero seamos optimistas, ayer faltaban más.


La segunda noticia en muchísimo más merecedora de celebración, el muy conservador estado usa de Nebraska, ha decidido regresar a la condición de especie humana, de la que hace mucho tiempo había desertado y en la noche del miércoles 27 Mayo de 2015 ¡ha abolido la pena de muerte!. Con Nebraska son 20 los estados usa (incluido el distrito de Columbia) que ya no cuentan en su le(j)gislación, con la aberrante, injusta, inhumana, criminal, vengativa e irreversible, pena de muerte, todavía aplican la pena capital, 31 estados usa, son muchos ya lo sé, pero seamos optimistas, ayer eran 32.

12 comentarios:

  1. Pues mira compañero con la primera parte del texto estoy completamente de acuerdo y me alegro, pero con la segunda parte no. Para los que asesinan y violan a niñas y niños, matan a indefensos ancianos y todo a aquel que le quite la vida impunemente a otra persona, y sea consciente de lo que haga, soy partidario de la pena capital. No soy de credos ni de dioses, pero dios quiera que a nadie cercano a nosotros le toque; pero que me dices si te asesinan a un hijo o a una hija, o matan a tú padre por simple placer, y casos de estos se dan a mansalva, y para saber lo que se siente, había que ponerse en la piel de esas personas, allegados y familiares.

    Un abrazo,

    ResponderEliminar
  2. .
    Vale juguemos a lo que me dirías si… en toda acción humana existe el margen de error, los intereses, las trampas, las mentiras, los perjuicios, nadie es infalible incluso con muy buena voluntad cometemos errores. No es necesario escarbar mucho en la historia, para toparse con multitud de fallos y sentencias judiciales injustas que por errores, intereses políticos, económicos, etc. han llevado a prisión cuando no al patíbulo a inocentes, cuando se trata de la privación de libertad cabe la rectificación, se puede resarcir de alguna manera por difícil que sea a la víctima de la injusticia, pero cuando se la asesina, porque no te engañes, eso es la pena de muerte, un asesinato legal, no hay vuelta atrás, cuando matas a alguien le quitas todo, lo que fue, lo que es y lo que pudo ser y no cabe un lo siento me equivoqué, no hay marcha atrás.

    Una vez razonado el asunto mi pregunta es, ¿qué me dirías si después de haber ejecutado con tu apoyo y aprobación, al que creías el más terrible, sanguinario y cruel de los asesinos y pasado un tiempo se descubriera que era inocente? (como dije al principio eso ya ha pasado una cuantas veces), tu conciencia te permitiría vivir sin remordimientos? ¡La mía no!

    Las leyes no se pueden ni deben hacerse, desde el rencor, el odio, la revancha y la venganza. Prefiero mil culpables libres, que un solo inocente condenado injustamente.

    Un abrazo, Rafa.

    ResponderEliminar
  3. En eso estoy de acuerdo contigo, que han ejecutado a cientos de inocentes, y después cuando ya no hay marcha atrás se da cuenta la sociedad y la justicia de que cometieron un error, cuando al desgraciado se lo han cepillado. Yo lo que me refiero, es a los casos de crimines y barbaridades que comete mucha gente, y lo que sí te digo, es que por supuesto siempre y cuando se pueda comprobar a ciencia cierta la autoría del criminal, desde mi punto de vista, si que estoy de acuerdo con la pena de muerte. Si la sociedad, la justicia y las leyes, no son quién para condenar a una persona a muerte, un criminal tampoco es quien para quitarle la vida a nadie. Porque como bien sabes, en todos los países, todos los días y a todas horas se cometen crímenes horrorosos.

    Abrazo Bipolar.

    ResponderEliminar
  4. Y yo lo siento compañero, siento que ejecuten a un inocente, pero no quiero mil criminales o culpables fuera. Porque insisto, hay casos muy pero muy claros, que se sabe quien ha sido el autor del crimen

    ResponderEliminar
  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  6. Quiero decir que: sin querer entrar en el debate abierto, si decir dos cosas, la primera que me opongo de forma taxativa a la pena de muerte, por los argumentos que aquí se manifiestan y por otras más prolijos de indicar y la segunda, es que en las cárceles USA se ven pocos, muy pocos blancos, la mayor parte son negros e hispanos, en consecuencia me hago una pregunta ¿es que solo los negros y los hispanos son merecedores de la pena de muerte?, ¿es que los blancos son unos ángeles?, si nos vamos a occidente, tampoco participo de que una mujer que ha sido acosada por un hombre encima sea golpeada y mancillada hasta la muerte, dos modos de ver la pena de muerte, ahora bien, los malos solo son "los otros" esos personajes con chilaba, barba y que parecen que están sucios, sobre la pena de muerte todos los argumentos que se pueden plantear son negativos, precisamente por eso, en una sociedad tan conservadora como la Americana se están dando cuenta de que no consiguen nada con ella.

    Sobre tu entrada, efectivamente son dos temas que nos acercan más unos a los otros, ahora bien, sigo pensando que, de forma global, el mundo no mejora.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Totalmente de acuerdo contigo, yo también soy un militante radical contra la pene de muerte, no tengo ningún argumento para justificarla y si cientos para oponerme a ella. Lo de oriente se sobreentendía.
    Un abrazo, Emilio.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. cuando puedas, ve a mi blog, a ver si te identificas en la entrada de hoy....!

      =))))

      Eliminar