lunes, 14 de abril de 2014

¡Vaya semanita!

Como me consta que algunos de vosotros estáis un poco perdidos con esto de la semana santa, es que desde que murió Franco, la religión en los colegios públicos ya no es lo que era,  (obligatoria por cojones), como ya hiciera con mi entrada dedicada a la navidad, voy a tratar de relataros la historia tal como a mi me la contaron, o como el puré de guisantes que es mi cerebro la recuerda.

Han pasado 33 años desde que Jesús de Nazaret (alías el mesías) junto con su padre José y su madre María, (la que tuvo un rollete con una paloma) y por supuesto el borriquito, salieran de najas de Belén hacia Egipto porque el rey Herodes quería rebanar el pescuezo a Jesús, 33 años en los que no tengo muy claro que estuvo haciendo, supongo que las cosas normales que hace un hijo de Dios, ayudar a su padre a preparar un buen diluvio universal, una tormenta de azufre y fuego, o el exterminio de alguna ciudad, no sé, eso la verdad es que no me lo explicaron nunca los curitas de mi colegio.

Estamos en la noche del sábado antes del domingo (lógico), en que Jesús de Nazaret (alias el mesías), se le ha metido en el torrao hacer una entrada triunfal como rey de reyes en la ciudad de Jerusalén, pero antes se detiene en Betania, y en casa de Lázaro organiza una cenita a la que asisten también María y Martha hermanas de Lázaro, de repente Jesús golpeándose la cabeza exclama, ¡¡¡mira que estoy tonto!!! y cae en la cuenta de que un hijo de Dios en la tierra, todo un mesías prometido, no puede entrar en la ciudad andando como un mindundi y ¿qué es lo que echa en falta Jesús?... eso es pero que listos sois, ¡¡¡el borriquito!!!, entonces dirigiéndose a dos de sus discípulos les dice, tú y tú coged inmediatamente la puerta, que he visto a la entrada del pueblo un borriquito atado que todavía no ha montado hombre alguno, con mucho cuidadín y sin que os vea nadie coged al animalito y escondedlo en el corral, pero si por una casualidad casual y porque sois unos torpes os pillara el dueño, decidle que yo el mismísimo hijo de Dios os lo he ordenado y que luego yo yaaaa... se lo devuelvo si me acuerdo, (os juro que en la biblia está escrito) así queda documentado el primer delito cuatrero de la historia.
Foto J. E.

El domingo, Jesús de Nazaret (alías el mesías), montado en el borriquito hace su entrada en Jerusalén, miles de personas le aclaman poseídas en un trance místico, pareciera como si todos fueran puestos de coca hasta las orejas, después de darse un baño en ácido lisérgico y haberse fumado hasta las hojas de las parras, para que os podáis hacer una idea estaban más histéricos que yo el día que no me tomo la medicación, de repente dos tíos que parecen estar más cocidos que el resto, deciden cortar unas ramitas de olivo, unas hojas de palma y comienzan a agitarlas dando loas a Dios y la bienvenida a su hijo. 

Para qué queremos más, ¡¡¡la cagaste Burt Lancaster!!! parece que lo estoy viendo, miles de personas con hachas, sierras, cuchillos, navajitas plateas, con las manos, con los dientes, queriendo conseguir su ramita de olivo y su hoja de palma, no quedó un olivar ni un palmeral intacto en varios kilómetros a la redonda, se dice que durante dos años no se recolectó ni una aceituna, ni un dátil, en el entorno de Jerusalén, parece ser que ese y no otro fue el principio de todos los problemillas que tendría Jesús (alias el mesías) a partir de ese momento, dado que los terratenientes propietarios de los árboles culpaban de su ruina a el mesías prometido y reencarnación de Dios en la tierra.

El lunes, martes y miércoles no sucede nada fuera de lo común, ni que pueda sorprendernos tratándose de la vida de un hijo de Dios, que si devolver la vista a unos cuantos ciegos, hacer andar a unas docenas de paralíticos y resucitar unos cuantos muertecitos, lo dicho nada, lo normal, (para milagro los que hace mi vecina Paquita, que da de comer a seis personas con 400 euros de subsidio al mes y ni es diosa ni ostias).

Foto J. E.
El jueves la cosa no pinta bien para el mesías prometido, los miembros del Sanedrín, una especie de tribunal compuesto por jueces, políticos, sacerdotes, a cuyo frente se encuentra un tal Caifás, se la tienen jurada a Jesús (alias el mesías), no en balde son ellos los terratenientes dueños de los olivares y palmerales que el domingo arrasó el pueblo enloquecido, Caifás y sus compis del Sanedrín movilizan a sus voceros, corre ve y diles, mercenarios de medio pelo y de más gente de mal vivir a su servicio, (para que lo entendáis algo a si como Paco Maruenda y Alfonso Rojo), para que pongan a parir y desprestigiar a nuestro mesías a los ojos del pueblo, que si ese no es hijo de Dios, que si es un mentiroso tonto el culo, que si es un perro flauta que no se lava, que si patatín, que si patatán,  ya sabemos lo fácil que resulta engañar a los pobres y trabajadores, (sino que se lo digan a los que hace dos años votaron en masa al PP, dando crédito a sus mentiras), lo que el domingo era cariño y amor irracional, el jueves se convierte en odio, ira y ansia de sangre, por todas partes se oye a grupos de exaltados cantando aquello de... Que le detengan que es un mentiroso, malvado y peligroso, yo no lo puedo controlar. Que le detengan me ha robado la calma, se ha llevado mi ama y no me ha dejado na de na.

Por la noche, como el mesías prometido esta más mosqueao  que un cerdito en casa Cándido, y se teme algo muy chungo, decide organizar una cena con su peña, pero cuando van a empezar a cenar Jesús dice joder que olor a pies, ¿como sois tan cerdos?, despedís la misma peste que una cueva de curación de queso de Cabrales, así es que coge una palangana y uno por uno lava los pinrreles  a sus discípulos (los doce apóstoles), ¡¡¡ahora si!!! dice aliviado, comienza la cena en el transcurso de la misma, Jesús de Nazaret (alias el mesías) se levanta y grita, ¡¡¡silencio coño!!!, vosotros mucho papear de gorra, mucho si señor, mucho peloteo, pero saber que uno de vosotros me acaba de traicionar por treinta puñeteras monedas de plata,... en la mesa se hace un silencio que se puede cortar con un cuchillo, entonces Pedro se levanta y dice, yo mi señor te aseguro que no he sido, un cuchicheo de once voces recorre la mesa, yo tampoco, yo tampoco, el mesías prometido se encara con Pedro y le dice, tu cállate pedazo de mamón, sabandija cobarde, que antes que el gallo cante me vas a negar tres veces, ahora me voy a rezar al huerto de los olivos, que estoy de vosotros hasta los mismísimos "güevos", a ver si se me pasa la mala leche.

Está el hijo de Dios en la tierra, rezando tan tranquilamente en el huerto de los olivos, cuando aparece Judas con los policías del Sanedrín, (son como los anti-disturbios, con casco, coraza, escudo, y la misma mala leche, pero en lugar de porra, pistola y escopeta, llevan lanza y espada), le dicen a Judas, con lo oscuro que está cualquiera sabe quien es el mesías ese, Judas responde, al que yo le de un morreo, ese es, Judas se adelanta y da un ósculo al mesías prometido, entonces un poli grita, ¡¡¡¿eres tú Jesús el Nazareno alías el mesías?!!! a lo que Jesús responde, ¡¡¡si, ¿que pasa?!!!, venimos a prenderte, dice el poli ¿a mi por qué? yo no he hecho na malo, dice Jesús, eso dicen todos, anda tira pa lante que no te va a pasar na, te vamos a poner las pilas en el cuartelillo.
Foto J. E.


El viernes, sacan a Jesús el Nazareno (alías el mesías) de su mazmorra, la madera ha estado toda la noche trabajándole, unos cuantos azotes con el látigo de siete puntas, ahora te hago la bañera, ahora una patada en to los "güevos", (lo que siento, dice el centurión, es que no se ha descubierto todavía la electricidad, para darle voltios a este pájaro), y le llevan a la presencia de Anas, miembro del Sanedrín que le dice joder como te han puesto estos bestias, anda di que te has inventado todo y te mando para casa, pero Jesús erre que erre, entonces Anas dice, me le dais otra curra y para Caifás, (sumo sacerdote), que yo no sé que hacer con este tío.

Caifás, que odia a muerte a Jesús, al que culpa de que se le haya jodido el negocio de exportación de dátiles y aceite de oliva, quiere condenarle a muerte, pero no puede porque está fuera de sus atribuciones, decide mandárselo a Poncio Pilatos que si puede, ordenar que le den matarile, y para allá que va Jesús el nazareno (alias el mesías), entre hostia y hostia a presencia de Pilatos.

Pilatos, que es el representante del imperio, no tiene intereses en el negocio del aceite ni de los dátiles, y siente pena por el nazareno, le dice tronco no me seas cabezón, como vas a ser tu rey a ver ¿dónde esta tu reino? y el nazareno, machaca que machaca, es que mi reino no es de este mundo, y Pilatos dice, tu lo que estás es como una cabra harta de papeles, llevádselo a Herodes y que el decida.

Herodes que está a lo suyo dice, cuando ve llegar a el guiñapo que es Jesús el nazareno, (alías el mesías), si hombre que se cree Pilatos que me va a cargar a mi el mochuelo, anda tirad de vuelta para Pilatos, y mientras por el camino me le vais dando una hostias, a ver si entra en razón el pirao este. 

Poncio Pilatos, no se lo puede creer cuando ve que le traen lo que queda del Nazareno, vaya puto trajín que nos traemos con este elemento dice, manda que como rey le pongan una corona de espinas y le dejen en calzoncillos con el fin de que de pena al pueblo, al que lanza la siguiente pregunta, ¿ a quien perdono  la vida, a este ladrón, asesino, violador de niñas y devorador de bebes, o a este pobre infeliz al que hemos machacado sin compasión y que de lo único que es culpable es de tener la cacerola llena de grillos, ¡¡¡perdona al ladón!!! grita el pueblo, ¡¡¡matar al loco es más divertido!!!, Pilatos que ya no puede más, se rinde a la evidencia diciendo, pues ala que coja la cruz y suba al monte calvario y allí que la palme, que yo me voy a lavar las manos y a comer algo que estoy harto de este rollo.  

El nazareno, agarra la cruz al hombro y entre latigazo, escupitajo, y pedrada, sube vía dolorosa hasta llegar al monte calvario donde le van a crucificar atándole a la cruz, pero el centurión jefe de la pasma, que es malo pero malo malísimo, dice a este pollo me lo claváis para que sufra, que me ha caído gordo, y así él  queda en la cruz, el pobrecito mío hasta que muere matao, y en el último suspiro suena un trueno y un relámpago que acojona un montón.

José de Arimatea, pide permiso a Poncio Pilatos para bajar el cuerpo de Jesús el nazareno, (alias el mesías), y enterrarlo en un sepulcro, Pilatos da su permiso pero coloca una guardia pretoriana en la puerta, para evitar más rollos místicos, el viernes y el sábado transcurren en calma, con normalidad, el sepulcrito cerrado y su muertecito dentro, pero el domingo la cosa cambia, a los guardias les da un yuyu de la hostia, pierden el sentido y no se enteran de nada, la puerta del sepulcro que pesa varias toneladas se abre solita, y Jesús el nazareno, el mesías prometido, la reencarnación de Dios en la tierra resucita, y flotando despacito sube al cielo, se sienta al lado de Dios padre y del espíritu santo, (la paloma que preño a María), porque aunque son tres, son uno, y todos son Dios, vamos clarísimo el que no lo entienda es que es tonto del culo, ¿o no?.

P.D. Lo que nadie ha sido capaz de explicarme, los curas de mi colegio tampoco es... ¿QUE PASÓ CON EL BORRIQUITO?.

  



8 comentarios:

  1. jajajaja me ha encantado la historia y la verdad que te agradezco mucho que me lo hayas contado tan bien ya que yo... no entendia nada!!!! un besito!!!

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  2. jajajaja me ha encantado la historia y la verdad que te agradezco mucho que me lo hayas contado tan bien ya que yo... no entendia nada!!!! un besito!!!

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    1. Pa que veas, si las cosas bien esplicas, to el mundo las entiende

      Besitos.

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  3. Ay dios ¿donde andará el pobre burro? que le quitaron la alimentación de aceitunas y no habría ya nada verde para comer!! Seguro que no sobrevivió, asi que tanto milagro para al final terminar matando al burro. Ahora entiendo porque en mi pueblo hay una procesión del burro. Me has abierto los ojos!!

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    1. Al borriquito, según me cuentan, (no está confirmado) lo alimentaron unos ángeles con pan y chocolate del que se come, no del que se fuma, mal pensada que eres una mal pensada.

      Tu si que me as abierto los ojos , yo creía que en tu pueblo a la procesión la llamaban del burro por que salía el alcalde.

      Besos.

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  4. Al borriquito lo nombraron Papa, y así hasta hoy.

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    1. Pues eso, el borrico del Papa.

      Salud, Toro.

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  5. jajajajjajajaja te lo robo ya mismo y me lo llevo a mi Nido de Urraca jjajaja. Besos.

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